Subió, pues, de Egipto Abram con su mujer, toda su hacienda, y con Lot hacia Negueb. «El Negueb es el mediodía de Cannán».
Era Abram muy rico en ganados y en plata y oro, y se volvió desde el Negueb hacia Betel, hasta el lugar donde estuvo antes acampado entre Betel y Hai, al lugar del altar que allí alzara al principio, e invocó allí el nombre de Yavé.
También Lot, que acompañaba a Abram, tenía rebaños, ganados y tiendas, y no podían habitar juntos en aquella tierra, por ser muy grande sus haciendas para poder habitar juntamente.
Hubo contiendas entre los pastores del ganado de Abram y los del ganado de Lot. Habitaban entonces aquella tierra cananeos y fereceos. «En 12,6, los cananeos venían a significar todos los habitantes de la Palestina; aquí tienen esta significación estos dos nombres, cananeos y fereceos, que se hallan juntos también en 34,40. Estando poblada la tierra, Abram y Lot no podían moverse con libertad ».
Dijo, pues, Abram a Lot: "Que no hallan contiendas entre los dos, ni entre mis pastores y los tuyos, pues somos hermanos.
¿No tienes ante ti toda la región? Separate, pues, de mi, te lo ruego; si tú a la izquierda, yo a la derecha; si tú a la derecha, yo a la izquierda".
Alzando Lot sus ojos vio toda la hoya del Jordán, enteramente regada, antes de que destruyera Yavé a Sodoma y Gomorra, que era como un jardín de Yavé, y a partir de Segor de parecía al Egipto, según vas a Tanis. «Una depresión rodeada de montes, como es la región del Jordán, se llama frecuentemente hoya; por eso traducimos así, pues tal es el aspecto que presenta vista desde Betel, desde donde la contemplan Abram y Lot».
Eligió, pues, Lot la hoya del Jordán, y se dirigió al oriente, separándose el uno del otro.
Abram siguió en la tierra de Canaán, y Lot habitó en las ciudades de la hoya del Jordán, teniendo su morada en Sodoma.
Eran los habitantes de Sodoma malos y pecadores ante Yavé en muy alto grado.
Dijo Yavé a Abram después que Lot se hubo separado de él: "Alza tus ojos, y desde el lugar donde estás mira al norte y al mediodía, al oriente y al occidente. «La confirmación de la promesa es el premio de su generosidad para con Lot y de su amor por la paz».
Toda esa tierra que ves te la daré yo a ti y a tu descendencia para siempre.
Y haré tu descendencia como el polvo de la tierra; si hay quien pueda contar el polvo de la tierra, ese será quien pueda contar tu descendencia.
Anda, y camina por esta tierra a lo largo y a lo ancho, que a ti te la daré toda".
Levantó, pues, Abram sus tiendas, y se fue a habitar al encinar de Mambré, cerca de Hebrón, y alzó allí un altar a Yavé.
Y haré tu descendencia como el polvo de la tierra