domingo, 16 de febrero de 2025

HISTORIA DEL GÉNERO HUMANO (Alianza de Dios con Noé)

No son las Sagradas Escrituras la fuente única de la revelación. No son solamente las Divinas Escrituras las que contienen este sagrado depósito. Se contiene , además, en la tradición viviente de la Iglesia de Cristo, que es la fiel depositaria del divino tesoro y el intérprete autorizado de los sagrados libros. 
Solo la Iglesia puede indicarnos con infalible certeza cuales son los libros que escritos bajo la inspiración del Espíritu Santo, contienen el sagrado depósito. Cualquier otro criterio será del todo insuficiente y sólo podrá servir para confirmar la verdad de la doctrina de la iglesia, pues siendo la inspiración un hecho sobrenatural, solo una autoridad de orden sobrenatural e infalible podrá suficientemente certificarnos de él.

Alianza de Dios con Noé 


Bendijo Dios a Noé y a sus hijos, diciendoles: "Procreado y Multiplicaos, y llenad la tierra; que os teman y de vosotros se espanten todas las fieras de la tierra, y todos los ganados, y todas las aves del cielo, todo cuanto sobre la tierra se arrastra y todos los peces del mar: los pongo todos en vuestro poder.

Cuanto vive y se mueve os servirá de comida; y así mismo os entrego toda verdura.

Solamente os abstendréis de comer carne con su sangre. "La Ley insiste mucho en este precepto, porque la sangre, en que está la vida, debe ser ofrecida a Dios como señor de la misma vida. (Lev 17,14; Act 15,20.29)".

Y ciertamente yo demandare vuestra sangre, que es vuestra vida, de mano de cualquier viviente, como la demandare de mano del hombre, extraño o deudo.  "El Señor se declara aquí vengador de la sangre humana, aún contra las mismas fieras, para infundir mayor respeto a la vida del hombre (4,9 ss.; Ex 21, 28)".

El que derramare la sangre humana, por mano de hombre será derramada la suya; porque el hombre ha sido hecho a imagen y semejanza de Dios.  "Repite Dios a Noé la bendición dada a Adán (Gen 1,28), y repite igualmente el mandato de respetar la vida del hombre, por ser éste imagen y semejanza de Dios".

Vosotros, pues, procreado y multiplicaos y henchid la tierra y dominadla".

Dijo también Dios a Noé y a sus hijos: "Ved, yo voy a establecer mi alianza con vosotros y con vuestra descendencia después de vosotros;  "El Pacto consistía en la promesa de no enviar otro diluvio que destruya la vida de la tierra como el pasado. La señal de ese pacto es el arcoíris, que precisamente se forma cuando amenaza lluvia, y servirá para tranquilizar al hombre más que para recordar a Dios su palabra". y con todo ser viviente que está con vosotros, aves, ganados y fieras de la tierra, todos los salidos con vosotros del arca.

Hago con vosotros pacto de no volver a exterminar a todo viviente por las aguas de un diluvio, y de que no habrá ya más un diluvio que destruya la tierra". Y añadió Dios: "Ved aquí la señal del pacto que establezco entre mi y vosotros, y cuántos vivientes están con vosotros, por generaciones sempiternas. Pongo mi arco en las nubes, para señal de mi pacto con la tierra, y cuando cubriere yo de nubes la tierra, aparecerá el arco, y me acordaré de mi pacto con vosotros y con todos los vivientes de la tierra, y no volverán más las aguas del diluvio a destruirla. Estará el arco en las nubes, y yo lo veré, para acordarme de mi pacto eterno entre Dios y toda alma viviente y toda carne que hay sobre la tierra".

"Esta es, dijo Dios a Noé la señal del pacto que establezco entre mi y toda carne que está sobre la tierra".  "El Propósito Doctrinal de este relato del diluvio es manifiestamente mostrarnos a Dios juez vengador de la corrupción moral humana y misericordioso reparador de la humanidad pecadora. La tradición de un diluvio que destruyó todos los hombres menos algunos, salvados por el favor de Dios, es bastante general en los pueblos antiguos, civilizados y salvajes. De ésto, el relato más interesante es el transmitido por Beroso, sacerdote babilónico de la época de Alejandro, cuyo original cuneiforme, hallado modernamente, se remonta a la época de los patriarcas. Salvo su teología politeístas, en lo puramente histórico el relato Caldeo es muy semejante al bíblico y no puede dudarse que ambos representan una misma tradición. Los modernos estudios prehistóricos indujeron a suponer que está tradición se refiere al periodo glaciar y diluvial,, que en la edad paleolítica invadió buena parte de la tierra, destruyendo población humana y su cultura. A pesar del carácter de universalidad que aparece en el texto, algunos exegetas modernos, apoyados en argumentos bíblicos y científicos, restringen su sentido en el orden geográfico, zoológico y aún en el antropológico; aunque en éste último punto muchos otros exegetas sostienen la destrucción total de la humanidad, salvo la familia de Noé".

Fueron los hijos de Noé salidos del arca Sem, Cam y Jafet; Cam era padre de Canan. Estos tres eran hijos de Noé y de ellos se pobló toda la tierra.
Noé, agricultor, comenzó a labrar la tierra, y plantó una viña.  "Parece éste episodio una continuación de las invenciones mencionadas en el  c.5. la viña muy cultivadas en Palestina, y su primer origen lo ponen los historiadores precisamente en Armenia".

Bebió de su vino, y se embriagó, y quedó desnudo en el Medio de su tienda. Vio Cam, el padre de Canan, la desnudez de su padre y fue a decirselos a sus hermanos, que estaban fuera; y tomando Sem y Jafet el manto, se lo pusieron sobre los hombros, y yendo de espaldas, vuelto el rostro, cubrieron sin verla, la desnudez de su padre.
Desperto Noé de su embriaguez, supo lo que con él había hecho el más pequeño de sus hijos, y dijo:
"Maldito Canán,
Siervo de los siervos de sus hermanos será”.
Y añadió: “Bendito  Yavé, Dios de Sem.
Y sea Canán siervo suyo.
Dilate Dios a Jafet,
Y habite en las tiendas de Sem.
Y sea Canán su siervo”.
"Comparase con esta bendición la de Isaac a sus hijos ( 27,27-29,39-40), la de jacob a los suyos (49,1-27), la de Moisés a las doce tribus (Dt 32). Las bendiciones de Sem y de Jafet son indudablemente mesiánicas. La maldición merecida por Cam no recae sobre éste, sino sobre su hijo Canán. Cam en la biblia es Egipto (Sal 78,51; 105,23.27), por quién los hebreos tenían simpatía, no obstante la historia del éxodo; pero Canán es el pueblo cananeo, condenado en la Ley a la destrucción y en la historia de la servidumbre. Se anuncia aquí lo que ha de suceder en Canán, conquistada por los hebreos, los filisteos y los otros pueblos llamados del Mar, que en el siglo XII invadieron Siria y Palestina, hasta amenazar el Egipto".

Vivió Noé después del diluvio trescientos cincuenta años, siendo todos los días de su vida novecientos cincuenta años y murió.